Hackean el Voyager 2, ¿Aliens?

La extraordinaria sonda Voyager 2 de la NASA tiene más de 3 décadas en un viaje épico hacia el espacio profundo. El 22 de abril de 2010, justo cuando la nave se preparaba para cruzar el límite para entrar en el espacio interestelar, tuvo un mal funcionamiento. Kevin Baines, científico planetario de la NASA, comentó:

"A unos 16 mil millones de Kilómetros de la Tierra, de repente, empezó a enviar datos en un idioma que no entendemos. Podría ser llamado como una lengua extranjera "

Disco de oro con información sobre la humanidad a bordo del Voyager 2. Foto: NASA

Resultados de estudios posteriores revelaron que el hackeo abarcó un solo dígito en el código binario del sistema de comando en Voyager 2; un '0' fue convertido en un '1' este tipo de hackeo es conocido como flipping. Elflipping de datos sugiere que alguien desconocido intencionalmente interfirió con las computadoras de a bordo de la Voyager 2.

El bit flipping binario es un truco usado por muchos piratas informáticos, esta alteración de bits puede apaga, tirar o incluso dañar datos de una computadora de una manera remota. Los investigadores comenzaron a buscar la fuente del posible hack y primero miraron a la Tierra, pero como la distancia involucrada es tan grande que lo hace muy poco probable.

Como todos sabemos, la Voyager 2 lleva a bordo un mensaje de la humanidad. El mensaje codificado en la Voyager 2 está dirigido a las civilizaciones inteligentes que puediera encontrar, así que el bit flipping podría ser una respuesta a nuestro mensaje.

Voyager 2. Foto: NASA

Algunos investigadores dicen que este tipo de "hackeos" serían una respuesta obvia de los extraterrestres. Después de 3 semanas de este evento la anomalía fue exitosamente restaurada en el sistema de comunicación, pero quién o qué causó la anomalía es desconocido. La causa exacta de la conversión de bits sigue siendo un misterio.

¿Era alienígena? Podría ser.

Con información de Sci Tech Universe.

Autor: Usman Abrar.

Traducción/redacción: Manuel Monjaraz.

Misión de NASA para Desviar Asteroides en Fase de Diseño

La primera misión para la defensa del planeta, la Doble Prueba de Redirección de Asteroides (DART, por sus siglas en inglés), pasó del desarrollo del concepto a la fase de diseño preliminar, luego de la aprobación de la NASA el 23 de junio.

Concepción artística de la nave DART de NASA para la desviación de astroides. Crédito:NASA/JHUAPL

"DART sería la primera misión de la NASA para demostrar lo que se conoce como la técnica del impactador cinético - golpear al asteroide para cambiar su órbita - para defenderse contra un posible impacto futuro de asteroides", dijo Lindley Johnson, oficial de defensa planetaria en la sede de la NASA en Washington. "Este paso de aprobación avanza el proyecto hacia una prueba histórica con un asteroide no amenazante".

El objetivo de DART es un asteroide que tendrá un acercamiento a la Tierra en octubre de 2022, y luego otra vez en 2024. El asteroide se llama Didymos - griego para "gemelo" - porque es un sistema binario de asteroides que consta de dos cuerpos : Didymos A, de aproximadamente 780 metros de ancho, y un asteroide más pequeño que lo rodea, llamado Didymos B, de unos 160 metros. DART impactaría solamente al más pequeño de los dos cuerpos, Didymos B.

El sistema de Didymos ha sido estudiado desde 2003. El cuerpo primario es un objeto de tipo S rocoso, con una composición similar a la de muchos asteroides. La composición de su pequeño compañero, Didymos B, es desconocida, pero el tamaño es típico de los asteroides que potencialmente podrían crear efectos regionales si impactan a la Tierra.

"Un asteroide binario es el laboratorio natural perfecto para esta prueba", dijo Tom Statler, científico del programa de DART de la NASA. "El hecho de que Didymos B esté en órbita alrededor de Didymos A hace más fácil ver los resultados del impacto y asegura que el experimento no cambie la órbita del par de asteroides alrededor del Sol".

Después del lanzamiento, DART volaría a Didymos y usaría un sistema autónomo de objetivos a bordo para apuntarse a Didymos B. Entonces la nave del tamaño de un refrigerador golpearía el cuerpo más pequeño a una velocidad aproximadamente nueve veces más rápida que una bala, 6 kilómetros por segundo. Los observatorios terrestres podrían ver el impacto y el cambio resultante en la órbita de Didymos B alrededor de Didymos A, permitiendo a los científicos determinar mejor las capacidades del impacto cinético como una estrategia de mitigación de asteroides. La técnica de impacto cinético funciona cambiando la velocidad de un asteroide amenazante por una pequeña fracción de su velocidad total, de manera que este pequeño empuje se sumará con el tiempo a un gran cambio del camino del asteroide hacia la Tierra.

"DART es un paso crítico para demostrar que podemos proteger nuestro planeta de un impacto futuro de asteroides", dijo Andy Cheng, del Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins en Laurel, Maryland, co-líder de investigación de DART. "Como no sabemos mucho sobre su estructura o composición interna, necesitamos realizar este experimento en un asteroide real. Con DART, podemos mostrar cómo proteger la Tierra de un ataque de asteroides con un impactador cinético, golpeando el objeto peligroso en una trayectoria de vuelo diferente que no amenazaría al planeta ".

Pequeños asteroides golpean la Tierra casi a diario, rompiéndose inofensivamente en la atmósfera superior. Los objetos lo suficientemente grandes como para dañar la superficie son mucho más raros. Objetos de más de 1 kilómetro de diámetro - lo suficientemente grande como para causar efectos globales - han sido el foco de la búsqueda terrestre de objetos potencialmente peligrosos con órbitas que los acercan a la Tierra. DART pondría a prueba las tecnologías para desviar objetos del rango de tamaño intermedio, lo suficientemente grande como para dañar la región, pero lo suficientemente pequeño como para que haya muchos más que no se han observado y que algún día podrían golpear a la Tierra. Los telescopios y otros activos financiados por la NASA continúan buscando estos objetos, rastreando sus órbitas y determinando si son una amenaza.

Para evaluar y formular capacidades para hacer frente a estas amenazas potenciales, la NASA estableció su Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (PDCO) en 2016, la cual es responsable de encontrar, rastrear y caracterizar asteroides potencialmente peligrosos y cometas próximos a la Tierra. Planes y coordinación de la respuesta del gobierno de los Estados Unidos a una amenaza de impacto real.

DART está siendo diseñado y sería construido y administrado por el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins (APL) en Laurel, Maryland. El proyecto sería supervisado por la Oficina del Programa de Misiones Planetarias en el Centro de Vuelo Espacial Marshall en Huntsville, Alabama. DART también cuenta con el apoyo de equipos del Goddard Space Flight Center, Greenbelt, Maryland; Johnson Space Center, Houston, Texas; y el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California.

Publicado en: nasa.gov

Editado por: Tricia Talbert

Traducción: Manuel Monjaraz

 

ESO y Red Dots buscan vida en Proxima Centauri

Crédito: ESO/Red Dots

El equipo detrás de la campaña Pale Red Dot, que descubrió el año pasado un planeta en la zona que rodea a la estrella más cercana a nuestro Sol (eso1629), reanudará la búsqueda de planetas similares a la Tierra y lanzó otra iniciativa el día 19 de junio. La campaña Red Dots seguirá a los astrónomos mientras hacen uso del buscador de exoplanetas de ESO con el fin de encontrar planetas alrededor de alguno de nuestros vecinos estelares más cercanos: Próxima Centauri,  la estrella de Barnard y Ross 154. ESO se unirá a este experimento de Open Notebook o ciencia abierta, que presenta ciencia real en tiempo real, y que permitirá el acceso del público y de la comunidad científica a los datos de la observación de Próxima Centauri a medida que se desarrolla la campaña.

El equipo científico liderado por Guillem Anglada-Escudé de la Universidad Queen Mary de Londres obtendrá y analizará los datos del espectrógrafo High Accuracy Radial velocity Planet Searcher (HARPS) de ESO así como de otros instrumentos ubicados en todo el mundo durante un período aproximado de 90 noches. Las observaciones fotométricas comenzaron el 15 de junio y las observaciones espectrográficas se iniciarán el 21 de junio.

HARPS es un espectrógrafo con una precisión inigualable: hasta ahora el buscador más exitoso de exoplanetas de baja masa. Instalado en el telescopio de 3,6 metros de ESO en La Silla, HARPS realiza exploraciones nocturnas en búsqueda de exoplanetas, intentando detectar la diminuta agitación en el movimiento de una estrella generada por la atracción de un exoplaneta en órbita. HARPS es capaz de detectar un movimiento tan pequeño como el de un lento caminar  (sólo 3,5 km/h) a miles de millones de kilómetros de distancia.

Entre las estrellas que Red Dots se propone estudiar se encuentra Próxima Centauri, en cuya órbita los científicos sospechan existen más de un planeta terrestre. Proxima Centauri es la estrella más cercana a nuestro Sol, a sólo 4,2 años luz de distancia. Puede ser uno de los lugares más aptos para la búsqueda de vida más allá de nuestro Sistema Solar, a medida que nuestras tecnologías e instrumentos avanzan.

A principios de este año, ESO anunció una alianza con el programa Breakthrough Initiatives, que busca demostrar el concepto de una nueva tecnología que permitirá el vuelo espacial no tripulado ultraligero a un 20% de la velocidad de la luz. Tal nano-nave podría ser enviada a las tres estrellas del sistema Alfa Centauri, siendo Próxima Centauri la más cercana a nuestro Sol.

Las otras dos estrellas observadas durante la campaña Red Dots serán la estrella de Barnard, una enana roja de baja masa localizada a casi 6 años luz de distancia, y Ross 154, otra enana roja a 9,7 años luz de distancia. La estrella de Barnard es una estrella popular en la cultura de la ciencia ficción y ha sido propuesta como el objetivo de misiones interestelares futuras tales como el proyecto de Daedalus.

Las observaciones obtenidas por los telescopios se complementarán con una campaña de difusión respaldada por ESO y otros socios. La campaña Pale Red Dot reveló los métodos y los pasos a seguir para la ejecución de la ciencia, pero los resultados se presentaron sólo después del proceso de revisión por pares. Esta vez, los datos observacionales de Próxima Centauri serán revelados, analizados y discutidos en tiempo real.

Las contribuciones y colaboraciones entre aficionados y profesionales por parte de ciudadanos y científicos interesados serán incentivadas a través de las redes sociales y un foro de discusión, así como a través de herramientas de apoyo proporcionadas por la Asociación Estadounidense de Observadores de Estrellas Variables (AAVSO).

Cualquier observación presentada durante este tiempo será, por supuesto, preliminar y no debe ser utilizada o citada en ningún tipo de bibliografía de referencia. El equipo no realizará declaraciones concluyentes, ni reconocerá ningún nuevo descubrimiento hasta que un artículo científico apropiado sea escrito, revisado por pares y aceptado para su publicación.

La campaña Red Dots mantendrá informado al público por medio del sitio web reddots.space, donde se publicarán actualizaciones semanales, junto con artículos de apoyo y aspectos destacados de la semana, incluyendo contribuciones relevantes por parte de la comunidad. También existirá espacio para comentarios en la página de Facebook de Red Dots, la cuenta de Twitter de Red Dots y el hashtag #reddots.

Nadie puede garantizar el resultado de la campaña Red Dots. Después de la obtención y análisis de los datos en conjunto con la comunidad, el equipo científico presentará los resultados para la revisión formal por parte de pares evaluadores. Si realmente se lograsen descubrir exoplanetas alrededor de estas estrellas, el Extremely Large Telescope de ESO, el que verá su primera luz en el 2024, debería ser capaz de obtener imágenes de manera directa y caracterizar sus atmósferas, un paso crucial hacia la búsqueda de evidencia de vida más allá del Sistema Solar.

Agujeros de Gusano, de la Ficción a la Realidad

Se ha considerado que los agujeros de gusano sólo existen en los reinos de la ciencia ficción, pero algunos físicos creen que estos portales teóricos podrían ser reales, y podría haber uno relativamente cerca.

Los agujeros de gusano, que Einstein predijo en su teoría de la relatividad general, son áreas donde el espacio y el tiempo se doblan para manipular las distancias.

Se necesitaría una enorme masa para producir la manipulación del espacio-tiempo y no se han encontrado ejemplos naturales. Sin embargo, expertos de la Escuela Internacional de Estudios Avanzados en Trieste, Italia, dicen que son posibles y podrían estar ocultándose dentro de la materia oscura de la Vía Láctea si es que esta confirma su existencia también.

El profesor Paulo Salucci dijo: "Si combinamos el mapa de la materia oscura en la Vía Láctea con el modelo más reciente del Big Bang para explicar el universo y la hipótesis de la existencia de túneles espacio-tiempo, lo que conseguimos es que nuestra galaxia realmente podría contener uno de estos túneles, y que el túnel podría incluso ser el tamaño de la galaxia en sí."

"Pero hay más, podríamos viajar a través de este túnel, ya que, basándonos en nuestros cálculos, podría ser navegable, como el que todos hemos visto en la reciente película 'Interestelar'.

Los científicos habían creído que cualquier agujero de gusano que existiese en el universo podría ser simplemente del tamaño de un alfiler. Sin embargo, el equipo de astrofísicos dice que el de nuestra galaxia podría ser lo suficientemente grande como para encajar en una nave espacial que podría atravesar el Cosmos y que probablemente existirían en otras galaxias espirales.

El Profesor Salucci, continuó: "Obviamente no estamos afirmando que nuestra galaxia es definitivamente un agujero de gusano, sino simplemente que, según modelos teóricos, esta hipótesis es una posibilidad".

El artículo publicado en los Anales de Física afirma: "Nuestro resultado es muy importante porque confirma la posible existencia de agujeros de gusano en la mayoría de las galaxias espirales."

"La materia oscura puede suministrar el combustible para construir y sostener un agujero de gusano, por lo que se pueden encontrar agujeros de gusano en la naturaleza y nuestro estudio puede alentar a los científicos a buscar evidencia observacional de agujeros de gusano en la región del halo galáctico".

Artículo publicado en Physics-Astronomy.

ALMA observa por primera vez la superficie de una estrella

Betelgeuse observada por ALMA, en el desierto de Chile. Crédito: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/E. O’Gorman/P. Kervella

Esta burbuja naranja es la cercana estrella Betelgeuse vista por ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array). Es la primera vez que ALMA observa la superficie de una estrella, y este primer intento ha dado como resultado la imagen de mayor resolución de Betelgeuse disponible hasta ahora.

Betelgeuse es una de las estrellas más grandes conocidas en la actualidad, con un radio unas 1.400 veces más grande que el del Sol en el continuo del rango milimétrico. Situada a unos 600 años luz de distancia, en la constelación de Orión (el cazador), esta supergigante roja refulge ardiente, lo que provoca que tenga una corta esperanza de vida. La estrella tiene tan solo unos 8 millones años, pero ya está a punto de convertirse en una supernova. Cuando esto suceda, la explosión resultante será visible desde la Tierra, incluso a plena luz del día.

La estrella se ha observado en muchas otras longitudes de onda, especialmente en los espectros visible, infrarrojo y ultravioleta. Utilizando el VLT (Very Large Telescope) de ESO, los astrónomos descubrieron un vasto penacho de gas casi tan grande como nuestro Sistema Solar. Los astrónomos también han descubierto una hirviente burbuja gigantesca en la superficie de Betelgeuse. Estas características ayudan a explicar cómo la estrella está deshaciéndose en gas y polvo a enormes velocidades (eso0927, eso1121). En esta imagen, ALMA observa el gas caliente de la baja cromosfera de Betelgeuse en longitudes de onda submilimétricas, donde las temperaturas crecientes localizadas explican por qué no es simétrica. Científicamente, ALMA nos puede ayudar a comprender la atmósfera expandida de estas ardientes estrellas calientes.

¿Existe un Décimo Planeta?

Un objeto de tamaño planetario podría estar orbitando el Sol, en las heladas capas del sistema solar más allá de Plutón.

Científicos del Laboratorio Lunar y Planetario (LPL) de la Universidad de Arizona han determinado que un objeto invisible con una masa similar a la de la Tierra o Marte podría estar escondido en el Cinturón de Kuiper, una región más allá de Neptuno llena de miles de asteroides congelados, cometas y planetas enanos.

 En enero de 2016, un grupo de científicos predijo la existencia de un planeta del tamaño de Neptuno orbitando el Sol, muy lejos, más allá de Plutón, unas 25 veces más lejos. Este planeta hipotético fue denominado "Planeta Nueve", así que si ambas predicciones son correctas, uno de estos objetos putativos podría ser el décimo planeta del sistema solar.

El llamado "objeto de masa planetaria" descrito por los científicos de la LPL parece afectar las órbitas de una población de rocas espaciales heladas en el Cinturón de Kuiper. Estos Objetos Distantes del Cinturón de Kuiper (KBO) han inclinado sus órbitas alrededor del Sol hacia algo llamado el plano invariable del sistema solar, normalmente ahí permanecen sin ser alterados.

Impresión artística del probable Paneta 10. Crédito: Heather Roper/LPL

Pero las órbitas de las KBO más distantes se alejan del plano invariable en un promedio de 8 grados, lo que indica la presencia de un objeto más masivo que deforma su entorno con su campo gravitacional, dijeron los investigadores en un estudio que se publicará en La Revista Astronómica.

"La explicación más probable para nuestros resultados es que hay una masa invisible", dijo en un comunicado Kat Volk, investigador postdoctoral de LPL y autor principal del estudio. "Según nuestros cálculos, algo tan masivo como Marte sería necesario para causar la deformación que medimos".

Estas KBO actúan muy parecidas a las pirinolas, dijo Renu Malhotra, profesor de ciencias planetarias en LPL y coautor del nuevo estudio, en el comunicado.

"Imagina que tienes muchas y rápidas pirinolas girando, y le das a cada uno un ligero codazo ... Si luego tomas una instantánea de ellas, verás que sus puntas de giro estarán en diferentes orientaciones, pero en promedio, estarán apuntando al campo gravitacional local de la Tierra ", dijo. "Esperamos que cada uno de los ángulos de inclinación orbital de los KBO esté en una orientación diferente, pero en promedio, estarán apuntando perpendicularmente al plano determinado por el sol y los grandes planetas".
Puede sonar mucho como el misterioso Planeta Nueve, pero los investigadores dicen que el así llamado objeto de masa planetaria es demasiado pequeño y demasiado cercano para ser la misma cosa. El Planeta Nueve se encuentra supuestamente entre 500 y 700 unidades astronómicas (UA) de la Tierra, y su masa es aproximadamente 10 veces la de la Tierra. (Una AU es la distancia media a la que la Tierra orbita el Sol, 150 millones de kilómetros.) Plutón orbita al Sol a una distancia máxima de menos de 50 UA.

"Eso está demasiado lejos para influir en estas KBOs", dijo Volk. "Ciertamente tiene que estar mucho más cerca de 100 UA para afectar sustancialmente a los KBOs en ese rango".

 Aunque hasta el momento no se han encontrado objetos de tamaño planetario en el Cinturón de Kuiper, los investigadores están optimistas de que el Gran Telescopio Sinóptico(LSST), actualmente en construcción en Chile, ayudará a encontrar estos mundos ocultos. "Esperamos que la LSST aumente el número de KBOs observados de unos 2.000 a 40.000", dijo Malhotra.


"Hay mucho más KBOs allá afuero - solo queno los hemos visto todavía," Malhotra agregó. "Algunos de ellos son demasiado lejanos y oscuros incluso para queel LSST los detecte, pero debido a que el telescopio cubrirá el cielo mucho más ampliamente que las instalaciones actuales, debería ser capaz de detectar este objeto, si está ahí fuera".